Radar Legal · PROTECCIÓN
Casi $5.000 millones perdidos por no revisar un contrato
Daniel Rodríguez Modera · 20 de octubre de 2026

Un cliente perdió casi 5.000 millones de pesos y terminó en insolvencia por no hacer algo simple: un buen due diligence y la revisión de un contrato.
Lo que pasó
Hace unos años, esta empresa necesitaba apalancamiento y decidió hacer una operación de confirming con una fintech que, de hecho, no actuó de manera muy leal durante la operación.
En la fase precontractual se acordó la suscripción de un contrato de confirming. Luego, para formalizar la operación y proceder con el desembolso, la fintech le pidió a la empresa aprobar unos «formularios y documentos de vinculación» a través de su plataforma virtual.
Por la urgencia de obtener el desembolso para fondear un proyecto, la empresa no revisó la documentación de forma adecuada ni la hizo revisar de manera preventiva por un abogado.
Lo que realmente había aprobado
Meses después, a raíz de los reclamos de sus propios clientes, descubrió que lo que había aprobado sin revisar era:
- Un contrato de cesión de derechos económicos.
- Un endoso en garantía de sus facturas de venta.
- Un mandato para que esos dos contratos se pudieran ejecutar en su contra.
En pocas palabras: les entregó la llave de la casa para que entraran y tomaran sus facturas como garantía de pago, de forma abusiva y sin previo aviso.
Las consecuencias
- Perdió su caja.
- No pudo cumplir sus obligaciones con trabajadores, proveedores y aliados.
- Entró en insolvencia.
- Afectó su reputación y perdió negocios millonarios.
Todo por no hacer revisar preventivamente un contrato.
La lección para CEOs y founders
Ese es el riesgo que corre todo CEO, founder, empresa o startup que no cuenta con una asesoría legal permanente. Un contrato no es una mera formalidad: es una decisión que puede proteger o poner en peligro toda la operación de una empresa.
Por situaciones como esta, en Legal Core nos enfocamos en estructurar y revisar contratos de manera preventiva, para evitar que se conviertan en pérdidas de dinero, conflictos o crisis.
Porque crecer no es solo vender más: es prever riesgos y proteger lo que tanto le ha costado construir.